11.20.2005

"Somo tontos...no pesados"
Es complicado buscar un punto de diferencia entre las propuestas de los tres candidatos con mayores posibilidades de llegar a La Moneda.
Cada vez, la dinámica política en tiempos de campaña se reduce a mantener inalterable la estructura institucional y administrativa del país. No se arriesga nada para no molestar a los más partidarios. Súmese a lo anterior, la "genial" idea de repetir incansablemente las frases fuerzas en cada debate, entrevista o confrontación (las que son menos).
Simplemente se llega a un extremo de insultar la inteligencia y la capacidad de análisis d elos votantes, con el consiguiente daño a la frágil asimilación que la gente tiene de la democracia y de la actividad política.
Todo corresponde a la nueva forma de hacer política. Ya no valen los proyectos, sueños ni ideales de país. La ciudadanía ya tiene que agregar una nueva pauta de consumo en sus vidas: el consumo del producto político.
Pero, ¿El chileno común y corriente estará preparado para seguir esta escuela norteamericana de hacer política?. Es una respuesta con tendencia a ser contestada negativamente, debido a la poca cultura cívica existente en estos días. Se aplica la lógica de la ganancia.
Y es un fenómeno que no tiene fecha de vencimiento. Cada campaña electoral es un caldo de cultivo de nuevos frases radiales y cuñas televisivas.
Un ejemplo claro de lo expuesto en esta ocasión fue el último "debate" o, mejor dicho, foro electoral. Todos los análisis comunicacionales y periodísticos coinciden en que los comandos de los candidatos lograron su objetivo de acorralar la actividad de los periodistas y llevar la manija de las cuestionamientos y problemáticas a presentar a los presidenciables.
Es de esperar que la fuerza de ataque y planteamientos claros de los candidatos no se transformen en un discurso en común, sino que sea el sello distintivo de cada uno de ellos.
Por el bien de la ciudadanía y por el bien de la democracia.

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