La locomotora del sur
Sí, a casi un año de gobierno de Michelle Bachelet, las candidaturas presidenciales para el 2010 ya son parte de la discusión política nacional y no son pocas las ambiciones de poder que se levantan en estos días de cara a ocupar la banda tricolor en el Bicentenario.
Desde Concepción surge lentamente la candidatura de la alcaldesa la comuna, Jacqueline van Rysselberghe (UDI). La "Coquita" no oculta sus intenciones de demostrar que una mujer de derecha también puede ser la principal inquilina de la Moneda, incluso ofreciendo una mejor performance que la pediatra cumple en el poder.
Sin embargo, la precandidatura de van Rysselberghe se ve complicada por tres extremas condiciones, pese a su apoyo en las encuestas. La primera de ellas es la fuerte competencia interna que se vive al interior de la UDI, en donde debe enfrentar el deseo presidencial ya explícito de Pablo Longueira, que concentra tras su opción al bloque más duro y fiel del gremialismo y que de seguro no quiere experimentar con la postulación de la alcaldesa, que pese a tener el mismo carácter decidido y directo que Longueira, no tiene el mismo protagonismo mediático que el senador, lo que en término electorales en uno de los elementos claves para lograr un objetivo político.
Lo anterior da pie al segundo gran problema que van Rysselberghe debe enfrentar: el excesivo centralismo político y mediático. La mandamás de Concepción no puede enfrentar la maquinaria comunicacional que disfruta Longueeira, porque simplemente no existe prensa que le otorgue cobertura diaria. Esto hace que la edil triplique sus esfuerzos por mantener una agenda comunicacional diaria que incluya problemáticas nacionales combinadas con situaciones locales que Concepción vive. De nada le sirve potenciar su gestión si eso no se traduce en entregar nuevas formas de hacer las cosas en el ámbito de la administración del Estado.
Finalmente, el tercer escollo que la vicepresidenta de la UDI debe enfrentar es el el doble juego de cumplir eficientemente su papel de alcaldesa y precandidata presidencial. Es casi el mismo dilema que vivió Joaquín Lavín previo a su segundo intento de convertirse en Presidente. Para diversos sectores de Concepción, el doble rol de van Rysselberghe inevitablemente será evaluado con mayor exigencia que al resto de los ediles y pronostican que el resultado no le será muy favorable en el plano comunal, ya que la ciudad presenta una peligrosa tasa de desempleo (superior al 11% en el último trimestre móvil septiembre -noviembre 2006 de acurdo al INE) y un leve descuido del centro del Gran Concepción y una sensación de ausencia de autoridades comunales.
Entonces, sólo si van Rysselberghe puede lidiar con estos tres pesados problemas, podría mejorar en demasía sus opciones para llegar a convertirse en la segunda mujer Presidenta. Ahora, sólo basta desearle suerte en su nuevo embarazo..
1 comentario:
¿¿¿¿Otro crío más la Jacqui???
¡Para de gozar loca!
Por último: ¡¡¡¡DIOS NOS LIBRE DE TENERLA COMO PRESIDENTA!!!!
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