La famosa pildorita
Otra vez el país se encuentra de frente con la manoseada y utilizada polémica de la pastilla del día después. Luego del fallo del Tribunal Constitucional que cuestiona la forma y no el fondo de su distribución, muchas son las voces que se han levantado para defender los derechos y libertades de la población y otros para resguardar el patrimonio valórico de la nación.
Pero la voz que no aun no se escucha y que la opinión pública debería poner atención es la que entregó en los últimos días el Colegio Médico y de Matronas y que refleja la verdadera realidad chilena: si no hay píldora del día después, se seguirán practicando las viejas recetas conocidas por todos. La popular receta consistente en altas dosis de anticonceptivos para evitar un embarazo no deseado.
Mientras, el que tenga los recursos puede adquirir en las farmacias la tan criticada píldora que no provoca efectos secundarios como la sobredosis de antiovulatorios.
Tenemos entonces un ejemplo más del doble estándar nacional, en donde sólo los sectores más acomodados tienen el derecho de regular sus procesos conceptivos y el resto de la población debe esperar un milagro cada 28 días, todo por una batalla valórica que no convence ni siquiera a quienes la sostienen.
El argumento expresado por los críticos en cuanto a que la distribución de la pastilla viola el derecho a educar a sus hijos, se descompensa al comprobar que el tema sexual sigue siendo una conversación inabordable en la dinámica familiar. Es muy confuso ver la escena de una platica entre padres e hijos sobre sexo si los muchachos ni siquieran tienen cinco minutos para compartir diariamente con sus progenitores debido a las exigencias del trabajo y del estudio.
El tratar de negar la realidad del país sigue incentivando a muchas madres a fomentar los abortos clandestinos u otras prácticas cuestionables, tan sólo por la negativa de algunos que pretenden convertirse en el refugio moral de la sociedad
Obviamente que la polémica y los argumentos en favor y en contra de la píldora son muchos y no dan abasto en este comentario. Sólo se puede decir a modo de gran resumen del tema, que es prioritario establecer una política clara sobre los mecanismos de regulación conceptiva de la población, restando las condiciones morales y si fomentando las variables técnicas y prácticas del asunto.
Como siempre, el debate queda en la mesa
1 comentario:
Querido,
Me parece relevante destacar que no es milagro que llegue la regla cada ventiocho días en dos circunstancias:
1. Abstención.... (naaaaa nadie quiere esta)
2. Uso adecuado del preservativo o condón.
Cierto, es un tema que se evita, pero la verdad es más simple que el uso de la píldora del día después o el cóctel de anticonceptivos, que por cierto puede ayudar al embrión a "engancharse" al útero, al igual que la píldara del día después, postinor, etc. Cuando hablemos de salud, higiene y autocuidado, aunque lo apartemos de la Moral... no lo apartemos de la responsabilidad previa.
Besines
Publicar un comentario